jueves, 22 de octubre de 2009

PARA SEGUIR CONSTRUYENDO PATRIA


La celebración del 160 aniversario de Noj kaaj Santa Cruz X Balam Naj

Por Carlos Chablé Mendoza
Cronista de Felipe Carrillo Puerto.


La celebración del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución el próximo año 2010 puede tener una mayor relevancia y significado si los encargados de organizar los festejos toman en cuenta que se cumplirán también los 160 años de la fundación de la ciudad. La celebración que se impulsa desde el gobierno federal tendría mas sentido y podría enraizar en los carrilloportenses si se le ve incluso como el marco para conmemorar uno de los elementos de nuestra identidad: el surgimiento de Noj kaaj Santa Cruz X Balam Naj, ayer capital de la nación maya y génesis del estado de Quintana Roo.

2010 debe servir también para destacar la importancia de nuestro proceso histórico regional mismo que no puede pasar desapercibido pues el pasado de nuestra ciudad es ejemplo de resistencia y de lucha victoriosa por la independencia y la autonomía. No existen muchos ejemplos de rebeliones indígenas triunfantes y la Guerra de Liberación Maya de 1847 tuvo como resultados una nación con territorio, ejercito, cultura y estado autónomo e independiente del gobierno central mexicano por espacio de medio siglo. Todo esto provocó la creación del territorio federal y su posterior conversión a entidad federativa.

Hace unos diez años en una entrevista la maestra Teresa Gamboa Gamboa me comentaba que si el 12 de octubre de 1492 significaba un día de luto pues con la llegada de los españoles inició el exterminio de los pueblos y culturas indígenas de nuestro continente, el 15 de octubre de 1850 puede ser un día de fiesta por el renacimiento de los pueblos, en especial del pueblo maya con la creación de Noj kaaj Santa Cruz X Balam Naj, hoy Carrillo Puerto.

Somos resultado de un conflicto de dimensión peninsular que ocurrió precisamente entre dos importantes etapas de nuestra historia, entre la Independencia y la Revolución. La Guerra de Liberación Maya o Guerra de Castas de 1847 fue muestra de que la Independencia obtenida solo beneficiaba a los criollos pues les permitió montar su sistema explotador de la fuerza de trabajo indígena que implicó el despojo de sus tierras a los mayas para dedicarlas al cultivo de caña, cría de ganado y luego al cultivo del henequén. El surgimiento de las haciendas fue una forma de manifestarse del desarrollo capitalista que entró inmediatamente en conflicto con los pueblos indígenas pues los convertía en peones y se afectaba directamente las tierras que dedicaban a las milpas.

La consumación de la Independencia y la consolidación de México como “nueva patria” no cambió en forma sustancial la situación que vivían los mayas y solo justificaron la continuación de la resistencia y lucha contra el colonialismo vigente aún luego de veinte años de consumada la independencia.

Por eso es grave quitar de los libros de historia etapas tan importantes como la conquista y la colonia, ambas dejaron tales huellas y traumas en los pueblos originarios que aún hoy siguen lacerando a sus descendientes.

¿Por qué cercenar entonces la historia? No podríamos explicar el surgimiento de la antigua capital maya masewal, declarada por cierto hace dos años capital de la cultura maya, sin hablar de los antecedentes del levantamiento de 1847 que fue continuación de la lucha para recuperar la autonomía arrebatada por la conquista y en contra del neocolonialismo.

El rumbo que tomen las celebraciones de 2010 debe ser el de aprovechar la coyuntura para enterar a los niños y jóvenes de nuestro pasado, no solo de la herida causada con la conquista y la colonia, sino del pasado glorioso del pueblo maya. Debe servir la próxima conmemoración para destacar y hacer visibles a los ojos y conciencias juveniles los elementos que conforman nuestra cultura e identidad, insumos indispensables para seguir construyendo patria. Porque patria es el lugar donde descansan los abuelos, los de todos no solo los de algunos y nada tiene que ver con lemas partidistas.

Si las celebraciones de 2010 van hacia la consolidación del estado neocolonial en el que se rinde culto a héroes y pueblos muertos, en donde se celebra al indio antiguo pero se sigue discriminando al maya vivo; si la celebración del bicentenario y del centenario se usan para fines distintos a la consolidación de nuestra identidad y sirven solo para obras y acciones de relumbrón, entonces solo confirmarán que existe una iniciativa del régimen panista para seguir desmemoriando al pueblo. Un pueblo sin memoria, ignorante de su pasado es fácil de ablandar.

La diversidad social, política y cultural existente en “la capital de la cultura maya” resulta favorable para la realización de una celebración/conmemoración de 2010 como una actividad de todos, se podría contribuir a la educación y formación de ciudadanía con identidad, a interesarnos a todos por la historia que sistematiza lo bueno y lo malo, la que enseña que es mejor la convivencia pacífica que nos permite seguir construyendo patria.

sábado, 17 de octubre de 2009

ACAMAYA Y LOS 517 AÑOS DE RESISTENCIA



En el marco de las jornadas organizadas por la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo para conmemorar los 517 años de la resistencia y la identidad maya se realizó recientemente la conferencia “La lengua y la cultura maya como base para una propuesta metodológica para el desarrollo de la interpretación legal” que sustentaron en la casa de la cultura de esta ciudad los doctores Fidencio Briceño Chel y Antonio García Zúñiga.

Los investigadores del INAH delegación Yucatán, quienes al final del evento tomaron protesta como miembros honorarios de la Academia quintanarroense explicaron a un grupo de intelectuales mayas las diferencias que existen entre la interpretación que se realiza en discursos orales y la traducción de documentos escritos como actas, bandos, leyes, etc.

Destacaron que según los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas establecidos en la Ley General que dio origen al INALI se establece que las lenguas mexicanas originarias deben usarse y son oficiales en las regiones donde se han asentado históricamente y que por lo mismo las instituciones de salud, educación, de procuración e impartición de justicia deben generar políticas públicas para hacer valer esos derechos ciudadanos.

Saludaron que la Acamaya este trabajando en la profesionalización de sus miembros ya que en agosto, coordinados con la UIMQROO, y el INAH realizaron un diplomado; e informaron que en Yucatán varias instituciones están sumando esfuerzos para capacitar en seminarios a los aspirantes a la certificación como intérpretes o traductores en juzgados.

En ese marco, el presidente de la Academia Juan Antonio Alonzo Díaz comentó que el secretario de esta organización quintanarroense, Gaspar Maglah Canul ya se encuentra haciendo interpretaciones para personas mayahablantes que así lo requieren a petición del juzgado segundo federal con el apoyo de la judicatura federal.

Briceño Chel retomó que no es sencillo hacer traducciones a lenguas indígenas porque el idioma maya se vale de recursos propios de la cultura y la cosmovisión, por lo que la conformación del sentido de los conceptos en maya van más allá de un significado simple. Entra en juego lo pragmático, lo cognoscitivo, lo lingüístico y lo cultural, que en conjunto modelan los mecanismos de creación y recreación de significados.

“El papel del intérprete implicará tomar en cuenta todos estos detalles para saber las palabras y el lenguaje a utilizar pues un evento como el que implica la interpretación jurídica se trata de espacio, tiempo y contexto ritualizados, por lo que la lengua se vuelve también especial, por estar conformada por los componentes propios de la comunidad de la que se forme parte”, concluyó Briceño Chel.

sábado, 5 de septiembre de 2009

MOVIMIENTO CULTURAL PARA LA NORMALIZACION DE LA LENGUA MAYA

Por Carlos Chablé Mendoza
Cronista de Felipe Carrillo Puerto, Q. Roo

Participantes en el Diplomado sobre Gramática Maya realizado en la UIMQROO

“Hay casos en los que atender a los hablantes de lenguas indígenas es cosa de vida o muerte, por lo que se hace necesario que en las instituciones de salud y de impartición de justicia cuenten con personal capacitado para no poner en peligro la integridad física de los mexicanos que no hablan el español”.
Fernando Nava López, director general del INALI


Un cuarto de siglo ha pasado desde la realización de un importante dialogo entre las diversas instituciones que trabajaban la lengua maya en la Península de Yucatán y que tuvo como principal resultado un alfabeto que vino a facilitar la escritura en maya. Esta importante convención se hizo el 22 de agosto de 1984 y dio continuidad a la reunión convocada en 1981 por la Unidad Regional de Culturas Populares.

Llegar a unificar criterios en torno al alfabeto a utilizar para escribir la lengua que hablan más de 700 mil habitantes de la península fue un aporte valioso que además de impulsar la alfabetización en el medio indígena sentó base para un futuro desarrollo lingüístico. Pese a que hace 25 años fue aprobado por consenso el alfabeto mencionado aun no se generaliza y todavía no se ha logrado que su uso sea norma en la actualidad.

Años después, en 2006, se realizó en la Universidad Autónoma de Campeche, una reunión convocada por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, con la asistencia de representantes de distintas instituciones educativas y academias mayas para analizar la funcionalidad del alfabeto aprobado en 1984. En dicho encuentro se habló mucho de las diferencias en el aspecto ortográfico y como resultado de este la Dirección General de Educación Indígena convocó a dos talleres de normalización de la lengua maya en Diciembre de 2007 y en Julio de 2008, ambos tuvieron como objetivos retomar, ratificar, proponer y construir las normas de uso del alfabeto aprobado en 1984.

A fines de julio de este año se hizo un tercer taller en el que se acordó integrar un programa de trabajo, 2009- 2010, para poner en práctica la difusión de las normas de la escritura de la lengua maya en los tres estados de la Península.

Todo lo anterior viene a colación para enterarle de las circunstancias, los esfuerzos institucionales y de asociaciones civiles, como las academias mayas, para llegar a la normalización de la lengua maya. Debo decir enseguida que comparto con el presidente de la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo, Juan Antonio Alonzo Díaz, que se debe seguir buscando la normalización de la lectoescritura en lengua maya y que esta va más allá del puro uso de un alfabeto consensado.

Considero también que el asunto de la llamada normalización debe potenciarse con la claridad de que la lengua que se habla en la península es un elemento fundamental de nuestra cultura maya, igual que el territorio y el entorno natural en que se desarrolla.

La labor institucional relatada al principio ha sido importante y la que han hecho luego organizaciones como las academias mayas existentes en Yucatán, Campeche y Quintana Roo, como CELICMAYA, Mayaón, Ceqroode entre otras tantas asociaciones, también ha sido valioso y tendrá viabilidad siempre que logren involucrar a la sociedad maya hablante y, porque no, a todos los interesados en el desarrollo de nuestra región a partir de una relación intercultural.

Al saber del tercer taller interestatal para la normalización que se hizo recientemente en Mérida y observar la cobertura que le dieron los medios de comunicación, me llamó la atención el manejo político que se hizo del importante evento y que al final no hubo un compromiso claro de parte de los ejecutivos estatales. ¿Comenzarán a dar sus informes de gobierno también en lengua maya? ¿Pedirán como requisito a los aspirantes a servidores públicos saber hablar esta lengua? ¿Impondrán la lengua maya como materia obligatoria en secundaria y preparatoria tal y como sucedió con el ingles y el francés? ¿Los integrantes de las legislaturas estatales y sus auxiliares atenderán a los mayas en su idioma? ¿Se cumplirá con los objetivos de dar espacio a la lengua maya en los medios de comunicación públicos y privados como marca la ley de derechos lingüísticos?

Para poder dar una respuesta positiva a las preguntas anteriores, para llegar a la normalización de la lengua maya se necesita impulsar un movimiento cultural y este tiene que pisar el terreno político pues sin participación social y sin gestión no hay manera de que los gobiernos asuman la normalización como parte del desarrollo al que tiene derecho el pueblo maya peninsular.

Debe ser un movimiento tal que, como dijo en una conferencia el dirigente de la organización peninsular Mayaón, Bartolomé Alonzo Caamal, los profesionistas mayas deben ser protagonistas de su historia y ocupar también las direcciones de las instituciones públicas. Normalizar no es crear una serie de normas, es más bien un movimiento social y cultural que implica también incursionar en la política para lograrlo. (Conferencia La normalización de la lengua maya, F. Carrillo Puerto, 29 febrero-1 marzo 2008, Foro sobre política indígena)

Normalizar implica hacer políticas de desarrollo lingüístico maya, escribir y publicar en forma masiva textos en lengua maya sobre ciencia, historia, política. Crear radios y canales de televisión, periódicos y revistas en maya. Es un proceso social, todo un movimiento cultural que tiene a favor que el de la lengua maya es un caso único en el país, así lo enseña el Catalogo de Lenguas Indígenas Nacionales del INALI (que registra 64 grupos lingüísticos y 364 variantes). La Península de Yucatán es una unidad en donde la lengua materna no tiene variantes por lo que cuenta con mejores condiciones para el proceso de normalización. El Maaya t’aan es hablado por más de 700,000 hablantes en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo y que sólo tiene pequeñas variantes de tono. (Diplomado sobre Gramática Maya realizado en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo 10-14 agosto 2009)

El reto es asumir el proceso como instituciones, organizaciones y como sociedad en general, y en este proceso la convención de 1984 es una herramienta fundamental. Los profesionistas mayas que se burocratizaron en las instituciones educativas y se olvidaron de esta tarea serán desplazados en forma natural con el crecimiento de este movimiento cultural maya que verá la importancia estratégica de la unidad lingüística, misma que debe estar por encima de las divisiones políticas, territoriales y administrativas impuestas por el colonialismo en la Península de Yucatán.

sábado, 22 de agosto de 2009

XXV ANIVERSARIO DE LA CONVENCION DEL 84



Hace 25 años, el 22 de agosto de 1984, se realizó un dialogo peninsular entre las diversas instituciones que trabajaban la lengua maya con el objetivo de intercambiar ideas y se obtuvo como resultado un alfabeto que incluyó grafías acordes a las usadas en la lengua castellana que vino a facilitar la virtual escritura en ambas lenguas e impulsar la alfabetización en el medio indígena. Esta importante convención dio continuidad a la reunión convocada en 1981 por la Unidad Regional de Culturas Populares con el mismo fin de unificar criterios en torno al alfabeto a usar para escribir nuestra lengua materna.

El lic. Juan Antonio Alonzo Díaz, presidente de la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo, recordó que en esa ocasión varios de los que hoy son miembros de esta academia participaron en esa importante reunión que contribuyó al desarrollo de nuestra lengua en cuanto a su registro y preservación.

Dijo que desde entonces, y más aún al constituirse como academia, han participando en las reuniones realizadas en los últimos tres años convocadas por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) y la DGEI en donde se hace la revisión de los acuerdos de la convención de 1984 y se sigue buscando la normalización de la lectura y escritura de la lengua maya que va mas allá del puro alfabeto.

Mencionó que en este mismo sentido 40 intelectuales mayas de los tres estados de la península participaron recientemente en un Diplomado sobre Gramática Maya realizado por la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, el INALI, la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo y el IEMQROO.

Durante cinco días los doctores en lingüística e investigadores del INAH-Yucatán, Fidencio Briceño Chel y Antonio García Zúñiga, propiciaron la reflexión e interacción de maestros y alumnos de la UIMQROO, miembros de la Academia Maya de Quintana Roo, personal del IEEJA, de la asociación Maya’on, del Centro de Idiomas del Instituto Campechano y la Universidad de Oriente, en este que fue el primero de tres diplomados que se harán para dotar de herramientas metodológicas novedosas en lengua maya a este nutrido grupo interdisciplinario.

El Dr. Fernando Nava López, director general del INALI impartió una conferencia sobre los avances y perspectivas del trabajo que realiza ese instituto, mismo que prevé la certificación de profesionales que puedan fungir como servidores públicos en aspectos de impartición de justicia, educación y salud en lenguas indígenas. Destacó que el INALI y las instituciones de hablantes de lenguas indígenas son corresponsables de hacer valer nuestros derechos lingüísticos en todos los aspectos de la vida cotidiana.

“Hay casos en los que atender a los hablantes de lenguas indígenas es cosa de vida o muerte, por lo que se hace necesario que en las instituciones de salud y de impartición de justicia cuenten con personal capacitado para no poner en peligro la integridad física de los mexicanos que no hablan el español”, destacó.

Por su parte el rector de la UIMQROO, Dr. Francisco Rosado May destacó el trabajo interinstitucional que permitió el diplomado y adelantó que la Universidad Intercultural Maya seguirá facilitando la existencia de espacios para la promoción de la lengua maya y vinculando iniciativas como esta con otras instituciones de nivel superior en la península.

Durante el diplomado recién concluido se mencionó que el idioma Maya yucateco es una de las lenguas que forma parte de la gran familia maya que cuenta hoy con más de 20 sistemas lingüísticos que derivaron del MAM, la lengua madre que se originó hace miles de años en las montañas de Guatemala. El Maaya t’aan es hablado por más de 700,000 hablantes en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo y que sólo tiene pequeñas variantes de tono.
BOLETIN DE PRENSA DE ACAMAYA

martes, 11 de agosto de 2009

SANTIAGO PACHECO CRUZ, APOSTOL DE LA LENGUA MAYA

Por Carlos Chablé Mendoza

El 11 de agosto de 1970, hace 39 años, murió cuando estaba en la plenitud de su actividad creadora, el profesor, investigador y mayista Santiago Pacheco Cruz. Había nacido en Tinúm, Campeche el 1 de enero de 1885 y era muy pequeño cuando su familia se trasladó a Yucatán. Estudió en la ciudad de Mérida hasta obtener su grado correspondiente en la Escuela Normal de Profesores; de 1907 a 1912 se desempeñó como director de la escuela para Varones en la población de Bolón, Yucatán. En 1913 fue director de varias escuelas en Mérida, Yucatán. De 1914 a 1918 participó en el movimiento revolucionario y obtuvo el grado de coronel de Infantería.

Por su dedicación al trabajo magisterial ocupó numerosos cargos, de 1918 a 1931 fue inspector asesor de zonas rurales, dependiendo del estado de Yucatán; de 1932 a 1940 fungió como inspector de la zona maya en el entonces territorio federal de Quintana Roo. Desempeñó otras comisiones hasta que se jubiló con más de 50 años al servicio del magisterio y se le otorgó la medalla Altamirano.

En Quintana Roo se considera a don Santiago Pacheco Cruz como un pionero en la educación. A lo largo de su vida reflexionó acerca de la importancia de este territorio como una región en la cual era necesario brindar todos los apoyos para alcanzar el desarrollo y la justicia social, dejando muy en claro que la única forma de hacerlo era mediante la educación.

Llegó a conocer muy bien el territorio quintanarroense debido a sus visitas de supervisión a los maestros establecidos en lugares muy apartados, circunstancia que aprovechó para investigar acerca de la lengua, cultura y tradiciones del pueblo maya. Se casó con doña Fidelia Pérez Vela con quien compartió toda su vida.

Es considerado como uno de los primeros mayistas por sus obras acerca del estudio de la lengua maya. Investigadores de esta cultura ancestral de diferentes partes del mundo consultan los libros de Pacheco Cruz. Este filólogo maya dejó en total un legado de 82 obras así que lo poco que se ha escrito de él no es ni la decima parte de su obra literaria.

Su libro Compendio del idioma maya publicado en 1912 fue reeditado cinco veces; en 1914 tradujo al maya El decreto de liberación de los peones del campo, el artículo 123 de la Constitución así como la Cartilla Cívica de los Trabajadores que escribió el maestro Luis Álvarez Barret. Fue autor de numerosas obras de teatro regional como: El amor es dulce, Basta de majaderías, Justicia Proletaria, Los apuros de un maestro, entre otras tantas y escribió también el Estudio Etnográfico de los Mayas de Quintana Roo, Usos y costumbres, religión y supersticiones de los mayas; Geografía del Territorio de Quintana Roo y Antropología cultural maya.

Escribió en 1953 la obra de carácter histórico político Recuerdos de la Propaganda Constitucionalista en Yucatán con una semblanza de la vida, actuación y asesinato del Gobernador Felipe Carrillo Puerto. Una obra muy importante para la historia de Quintana Roo y en particular para la sociedad chetumaleña es el libro Janet, o la tragedia de Chetumal, que describe clara y dramáticamente los acontecimientos durante y después del ciclón Janet en 1955; según la investigadora Lorena Careaga "esta obra es la descripción más completa del ciclón Janet y de los estragos que causó ".

Como miembro de la Asociación Mexicana de Geografía y Estadística y de la Asociación de Geografía e Historia de Guatemala sostuvo una interesante polémica con otros escritores y periodistas acerca de la lengua maya lo que dio lugar al folleto titulado Algo sobre filología maya publicado en 1966. La última de sus 82 obras fue El verdadero diccionario de la lengua maya.

En la Enciclopedia de Quintana Roo se habla del profesor Santiago Pacheco Cruz como un personaje que luchó durante su prolífica vida a favor de la educación, la cultura, civilización, la reivindicación del pueblo maya y de su idioma. Y que por eso mismo el poeta yucateco Antonio Mediz Bolio lo consideró como el apóstol del idioma maya. Falleció en la ciudad de Mérida hace 39 años y varias escuelas llevan su nombre así como una de las principales avenidas de esta ciudad de Felipe Carrillo Puerto, centro cultural de Quintana Roo. (CCHM)

Bibliografía:
• Enciclopedia de Quintana Roo. Tomo 6
• http://biblioteca.uqroo.mx
• http://www.e-local.gob.mx/

martes, 14 de julio de 2009

miércoles, 1 de julio de 2009

¡A CARAY! EN MEXICO HAY INDIOS...¿HE? Y HAY MUCHÍSIMOS



Por Alejandra Flores

DISTRITO FEDERAL, México, 26/06, (N22).- El Museo de Antropología e Historia que abrió sus puertas para conmemorar el 50 aniversario de la primera edición de la Visión de los Vencidos, Relaciones Indígenas de la Conquista, del historiador mexicano Miguel León Portilla, respecto este autor mencionó que: "¡Tenemos que tomar conciencia de que los pueblos indígenas han sufrido muchísimo y lo peor es que siguen sufriendo!

"Que no se les ha prestado la atención que merecen. Cuando yo publiqué esto, pensé que era importantísimo que así como conocemos las Cartas de Relación de Hernán Cortés o la historia de Bernal Díaz del Castillo, conociéramos la otra cara de la moneda, y ésta es la otra cara", asveró el historiador.

Además precisó que: "Tenemos que concientizarnos en ese sentido, la revolución zapatista en Chiapas fue un golpe para que de repente viéramos, ¡a caray! En México hay indios, ¿eh? Y hay muchísimos".

Cinco décadas han transcurrido desde aquella primera edición, que con el paso del tiempo ha ampliado su contenido, se ha traducido a 17 lenguas, que ha generado nuevas líneas de investigación, que ha dado voz a los otros protagonistas de esta historia. "Visión de los vencidos es la búsqueda del examen sereno del encuentro de esos dos mundos, para valorar mejor la raíz más honda de nuestros conflictos, grandezas y miserias, según el autor del Best Seller de la UNAM.

Al respecto, la doctora Pilar Máynez Vidal mencionó: "Las propuestas de Miguel León Portilla, en lo que antes de convertirse en libro fuera su tesis doctoral, sacudieron a las mentes conservadoras que no reconocían en la peculiar cosmovisión indígena de México la existencia de un saber equiparable a las imperecederas formulaciones de la tradición clásica grecolatina".

Otro de los presentes fue el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, quien se refirió a espíritu férreo de los vencidos, mientras que el incansable doctor León Portilla compartió sus planes inmediatos:

"En el instituto en donde yo laboro estamos organizando un congreso para la conmemoración de los centenarios sobre los pueblos indígenas, qué sintieron, los pueblos indígenas, qué participación tuvieron, qué los motivó, qué sacaron de todo eso y cuál es su situación actual".

El aniversario 50 de la primera edición de Visión de los Vencidos coincide con los 70 de la colección Biblioteca del Estudiante Universitario.

09/MAG

DISTRITO FEDERAL, México, 23/06. (N22/Conaculta).- Han transcurrido poco más de cinco décadas desde que Miguel León Portilla decidiera, impulsado por su mentor el padre Ángel María Garibay, aprender el idioma náhuatl para estudiar los antiguos códices precolombinos, en los que logró entrever una serie de relatos en torno a la conquista española elaborados por los sometidos. Tras los primeros esbozos comprendió que los manuscritos poseían el espíritu de la derrota y decidió realizar el estudio que ahora es un paradigma: Visión de los vencidos.
Para el historiador José Vasconcelos estaba equivocado cuando dijo que los pueblos mesoamericanos no habían dejado nada a la cultura universal, por el contrario son universales. León Portilla concluye que su estudio no tenía más pretensión que "conservar el recuerdo" de quienes vieron y sufrieron la Conquista.

En opinión del escritor José Emilio Pacheco, Visión de los vencidos es el gran poema épico de nuestra tradición antigua, un cantar semejante a la pérdida de Troya, con escenas vivas de realismo.

Por su parte, el historiador Alfredo López Austin comentó que el libro le impresionó mucho cuando era estudiante, y refirió que "es una presentación diferente a la tradicional de cómo se realizó la Conquista. Indudablemente llegar a otros, llevar una voz que no había sido escuchada".

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma afirma que "es el privilegio de dar la palabra al oprimido, cuyas fuentes traducidas por el padre Garibay, y a las que León Portilla dio forma para que fueran conocidas en todo los ámbitos. Las voces pueden escucharse con su dolor y su sentido, lo que ellos (los conquistados) pensaban de ese momento trágico".

Visión de los Vencidos fue impreso por primera vez en 1959, cuenta con 29 ediciones elaboradas por la UNAM, así como una edición conmemorativa por los 25 años de su publicación (1974), una edición cubana (1969), una española (1985) y una venezolana (2006). Además ha sido traducido a más de 15 idiomas como húngaro, serbocroata, japonés, catalán, esperanto y otomí.



09/NC